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viernes, 1 de agosto de 2014

Japón va a por los coches de hidrógeno

recarga de coche de hidrogeno
El hidrógeno es la gran apuesta de Japón para reducir la dependencia que tiene su parqué automovilístico del petróleo. El primer paso es subvencionar la instalación de hidrogeneras y después dará grandes ayudas económicas para abaratar la compra de un coche propulsado por un motor alimentado con hidrógeno.

Subvencionar una nueva forma de movilidad es la única manera que ven los fabricantes para que sea interesante realizar una inversión muy elevada en cambiar el planteamiento de familias, empresas, conductores, gobiernos... Cambiar, de golpe y porrazo, el principal combustible empleado en la movilidad con vehículos es una tarea tremendamente complicada y por ello las subvenciones son necesarias, primero para eliminar paulatinamente la dependencia del petróleo y segundo para favorecer la aparición de combustibles alternativos limpios como el hidrógeno.

En Japón hace años se plantearon el reto de abandonar, en la medida de lo posible, su dependencia energética del petróleo y decidieron apostar por el hidrógeno como fuente de energía. Los gobernantes prometieron la construcciones de 100 estaciones de servicio dedicadas a repostar hidrógeno durante varias legislaturas y las empresas que aceptaron el reto siguen trabajando en ello.
hidrógeno
La crisis económica, la incertidumbre por la guerra entre la movilidad empleando energía eléctrica o hidrógeno y la falta de fabricantes que apuesten por esta última manera de movilidad han retrasado terriblemente este proyecto.

JX Nippon Oil & Energy, una petrolera interesada en el hidrógeno, ha vuelto a añadir leña al asunto al afirmar que aunque el proyecto esté retrasándose, sigue adelante. Actualmente ya se encuentran disponibles 5 hidrogeneras situadas en Tokia y Yokohama, para finales de este año la cifra aumentará hasta llegar a 20 y para finales de 2015 existirán 40 hidrogeneras. Hasta 2018 no esperan conseguir las 100 hidrogeneras instaladas en Japón.
Cada hidrogenera se estima que tenga un coste de más de 3 millones de euros al cambio y el estado subvenciona algo más de 2.
En materia de movilidad, algunos fabricantes japoneses ya han confirmado su firme apuesta por el hidrógeno, abandonando incluso sus planes para crear vehículos eléctricos para Japón. Además, el gobierno ha anunciado que los vehículos movidos por hidrógenopodrían recibir ayudas de hasta 15.000 euros para abaratar estos vehículos y fomentar su compra a partir del próximo año.
En Japón saben una cosa, si no hay donde repostar, de nada sirve que se ayude a comprar vehículos de hidrógeno, por lo que es vital que antes, estén instaladas suficientes hidrogeneras por todo el territorio japonés, y después, llegarán los vehículos. A diferencia de la electricidad, el usuario debe acudir a una hidrogenera para cargar sus vehículos, eso sí, la carga empleará el mismo tiempo que el que usamos para llenar el depósito de gasolina.


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Reimaginando la vida en la era del coche autónomo (futuro)

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El mundo del automóvil, del transporte y del tráfico avanza despacio, pero avanza. Lo que sucede es que durante muchas décadas esos avances no suponían una revolución ni un gran cambio en nuestras costumbres. No maltinterpretemos esto, ha habido importantes avances como el cinturón de seguridad, la radio y la posterior evolución a cada vez más completos equipos de sonido, los sistemas de navegación GPS, los airbags, el ABS, el control de tracción y control de estabilidad, una paulatina mejora del funcionamiento de los motores y una mejora de las carreteras.

Recordemos cómo el semáforo para tráfico de automóviles, esencialmente como el actual, de funcionamiento automático y con luces eléctricas de color rojo y de color verde, data de 1917, cómo la primera radio para automóvil es de 1930, o cómo el cinturón de seguridad para coche se propuso en 1948.

Pero aún con todo esto, seguimos conduciendo y circulando básicamente como hacíamos hace más de 60 o 70 años, con más comodidades, eso sí. Seguimos conduciendo nuestro coche con un volante y unos pedales, sigue habiendo pasos de peatones y semáforos, seguimos empleando bastante tiempo para encontrar un espacio donde estacionar nuestro coche, y la mayor parte de los accidentes de tráfico, alrededor del 90%, se deben al factor humano.
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Ahora tenemos tecnologías que nos permitirán el cambio

Sin embargo en la últimos años están apareciendo, o se están anunciado, nuevas tecnologías que sí van a suponer una revolución, que van a cambiar mucho esto a lo que estamos acostumbrados, y que ya están aquí, o falta realmente poco para que estén.
El cada vez mayor peso de la electrónica y de las telecomunicaciones, los sistemas de ayuda a la conducción, la comunicación inalámbrica entre automóviles y entre automóviles y la infraestructura, y la conducción autónoma, van a cambiar drásticamente nuestra forma de conducir y la circulación en las ciudades y en las carreteras.

Los argumentos a favor de tanta tecnología son dos principalmente: más seguridad para todos y más comodidad. Y no hace falta siquiera que tengamos que esperar a los coches autónomos que podrían llegar a comercializarse allá por 2020 (parcialmente autónomos) y 2025 (totalmente autónomos), y que experimentalmente ya sabemos que funcionan, ahí está el ejemplo del coche autónomo de Google desde hace varios años, además de otros.
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Hoy ya disponemos de sistemas de ayuda a la conducción con diversos sensores. Mediante cámaras de vídeo de alta definición, y el correspondiente microprocesador y software, que combinados con otros sistemas complementarios y redundantes como el lídar, aunque sea uno básico frontal (emisión de rayos de luz láser infrarroja), o el radar, también frontal, permiten reconocer otros vehículos, tanto coches como furgones o camiones, y también motos, bicis y peatones, y advertir al conductor de su presencia, o incluso actuar automáticamente para evitar un accidente.

Los sistemas de frenado automático están vinculados a estos sistemas de detección y reconocimiento, y en caso de que haya un peatón en nuestra trayectoria, y si el conductor no reacciona a tiempo, se accionan los frenos del coche automáticamente para intentar detener el coche sin atropellar al peatón.
Estos sistemas se están ahora mismo mejorando. Los primeros sistemas de frenado automático solo reconocían otros vehículos y a veces podían tener problemas con las motos. Los más recientes reconocen sin problemas a cualquier otro usuario de la vía, automóvil, ciclista o peatón.

Una reciente evolución es que estos sistemas de detección reconozcan también cuándo se cruza otro vehículo con nuestra trayectoria, o cuándo viene un vehículo en sentido contrario, y en caso de que queramos girar en un cruce, y nos podamos chocar con ese vehículo, también actúan. Volvo será uno de los primeros en ponerlo a la venta a finales de este año (en el nuevo Volvo XC90).
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Los vehículos, infraestructura y usuarios se comunicarán inalámbricamente

Pero para esos momentos en los que el contexto físico o las condiciones meteorológicas son muy desfavorables, y se puede ver afectada la visibilidad de los sensores, por ejemplo en un cruce sin visibilidad, con lluvia intensa o con niebla espesa, los sistemas C2C y C2I son el sistema redundante para evitar el fallo. La comunicación coche a coche (car to car), y la comunicación coche a infraestructura (car to infraestructure) son la clave.

Todos los vehículos, y también los ciclistas y los peatones, pueden llevar un dispositivo de balizamiento con comunicación inalámbrica cuya señal puede ser detectada por el resto de vehículos que se encuentren en las proximidades.

De este modo, si nos acercamos a un cruce con muy poca visibilidad, por culpa de los edificios o de la orografía, si se acerca por la calle transversal otro vehículo, aunque no lo veamos, nuestro coche sí sabrá que está ahí ese otro vehículo y que se acerca a nosotros, y nos lo advertirá. Y lo mismo se aplicaría por ejemplo para un peatón que salga detrás de un vehículo voluminoso que se encuentre estacionado en la calle.

La comunicación entre el vehículo y la infraestructura nos permitirá por ejemplo adecuar la marcha de nuestro coche con los semáforos, para no correr ni más ni menos de la cuenta, para circular a la velocidad óptima, incluso consumir menos, y hasta reducir los atascos de tráfico.
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Se reducirán los atascos de tráfico

Los semáforos se podrán adaptar en tiempo real, pero totalmente real, a la cantidad de coches que vengan por uno u otro lado, pues de manera autónoma sabrán por esa comunicación inalámbrica cuántos vehículos vienen en cada momento. Lo mismo se aplicaría para un atasco de tráfico, que más allá del hecho en sí de la capacidad de las vías, también es un problema de flujo (en este caso de coches).

Si hay un atasco más adelante, lo primero es que la infraestructura se comunicaría con el coche y este nos informaría de él, o nos ofrecería una alternativa en el sistema de navegación GPS (esto ya lo vemos hoy en día). Pero también nos puede indicar que reduzcamos la velocidad. Al reducir la velocidad tardarán algo más de tiempo en llegar a la zona atascada nuevos coches, y se dará algo de tiempo para que los vehículos que allí están atrapados se desatasquen.

Pero además la adaptación de la velocidad en tiempo real, de nuevo, totalmente real, ayuda a mejorar el flujo de automóviles. Pensemos en una autopista: aunque algunos puedan pensar lo contrario, cuando esta está a punto de saturarse, la mayor capacidad de paso de vehículos por hora no se obtiene a mayor velocidad. Me explico, a 130 km/h, el nuevo límite de velocidad en autopista en España, en una hora permite que pasen menos coches que circulando a 80 km/h.
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Y es que aunque en efecto la velocidad de paso sea mayor, hay un efecto contraproducente, y es que a mayor velocidad hay que dejar mucha más distancia de seguridad, y entonces caben menos coches por km, en otras palabras, se deperdecia mucho espacio. A 130 km/h la distancia de seguridad son unos 108 m, pero a 80 km/h la distancia son solo unos 66 m.

La forma en que aparcamos va a ser también muy diferente, y no nos referimos solo a que el coche nos ayude a realizar la maniobra, o que dispongamos de sensores de distancia o hasta cámaras para ver el entorno del coche. Nos referimos a los sistemas de aparcamiento autónomo totalmente automáticos, con los que el conductor directamente se baja del coche, y este ya se busca la vida para encontrar dónde aparcar.

Además ya sea el aparcamiento subterráneo, ya sea la propia calle, las plazas libres emitirán una señal inalámbrica (otra vez eso del C2I) y el coche podrá ir directamente al grano, y no dar vueltas y vueltas intentando encontrar un hueco donde aparcar, sino que irá directamente a la plaza libre más cercana. Y cuando el conductor quiera volver a su coche, es tan fácil como llamarlo, con la llave o por ejemplo con un smartphone. Esto supone menos tiempo perdido buscando dónde aparcar, y menos consumo y contaminación también.
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Los coches autónomos ya no son simplemente un sueño

Desde finales de los años 50, con el boom de la automoción, muchos ingenieros y diseñadores han soñado con los coches autónomos. Han tardado mucho tiempo llegar.

Los coches de conducción completamente autónoma, sin necesidad de conductor, ya sea esta la que conduce el coche por sí sola, ya sea el conductor el que conduce pero los sistemas permanecen en stand by, en segundo plano en alerta, listos para actuar en cualquier momento si el conductor comete un despiste o un error, significarán también que se reduzca mucho el número de siniestros, pues se reducirá mucho el número de accidentes por error humano, por una distracción, por falta de destreza, por somnolencia, etc.

La conducción autónoma también revolucionará los sistemas de compartir coche. Hasta ahora siguen siendo como toda la vida, un conductor que decide compartir su coche y llevar a más gente, o bien un coche en el que las llaves pasan de un conductor a otro.
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La última propuesta de Google de coche autónomo, ese que cuesta llamarlo realmente coche, pues no tiene ni volante, y es más bien un vehículo autónomo para transporte de pasajeros, va en esa línea. Ya no hará falta un conductor que comparta el coche con otros, ni tampoco que el coche esté aparcado esperando a que alguien lo use. Se llama desde un teléfono, el coche viene, te lleva a donde le dices, y cuando termina contigo se va a buscar a otro pasajero (veremos qué dicen los taxistas cuando esto llegue a ser una realidad).

Pero vayamos un poco más lejos, pensemos en una ciudad donde todos los coches sean autónomos. Todos estos sistemas que se están presentado y probando ahora estarían totalmente integrados en el coche. Este sabría perfectamente en cada momento dónde está, a dónde quiere ir, cuál es la situación del tráfico y qué se va encontrar en el próximo cruce.
Estaríamos hablando de una circulación maximizada, con un flujo óptimo y totalmente acompasado, como la más eficiente cadena de producción robotizada, donde cada elemento opera por sí mismo, pero formando parte de un todo, como si fuera un ballet o una orquesta.
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Con una circulación precisa, sin la incertidumbre de un conductor, sino la exactitud casi de un tren sobre raíles, los carriles para los coches en la calzada podrían ser más estrechos, lo justo e imprescindible, ganando ese espacio para ensanchar las aceras, para sacar un carril para los ciclistas y para dar más espacio a los peatones. Pensemos también por ejemplo que podría desaparecer la doble fila, y esa mala costumbre de pararse y dejar el coche en cualquier parte.

La ciudad del futuro puede ser también una ciudad en la que apenas haya aparcamientos en superficie, y estos espacios se reserven solo para dejar y recoger pasajeros, yendo los automóviles por sí solos a aparcamientos subterráneos o a aparcamientos robotizados.

Si a todo esto le sumamos los sistemas de tracción eléctricos, podemos tener nuevos tipos de vehículos, como por ejemplo el mismo vehículo autónomo de Google 2.0 (con esa forma de cápsula ovoide), o propuestas como el GM EN-V, más pequeños y silenciosos.
La próxima década va a traer muchos cambios y novedades, algunos muy revolucionarios, y esta vez las cosas sí que van a cambiar, y mucho.
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Tesla Motors supera expectativas en el Q2 de 2014

intercambio de las baterías
Su informe del Q2 del 2014 arroja que Tesla superó sus expectativas, además que durante este periodo se dieron grandes anuncios para la marca y para el mundo automotriz.
Hablar de Tesla Motors es sin duda hablar del futuro y los procesos que están revolucionando la cultura de los automóviles, la fabricación y la venta de estos. El segundo cuarto del año para Tesla, según el informe dado a conocer el día de hoy, arroja buenos resultados y por encima de las expectativas con ganancias de 857 millones de dólares en ingresos.
Reportó ganancias de 857 millones en ingresos
Durante el periodo Q2, Tesla no solo ha conseguido superar sus expectativas sino que tuvo anuncios significativos, grandes proyecciones, así como más capítulos del complejo tema de las ventas directas a clientes en Estados Unidos.
En primer lugar el CEO de Tesla, Elon Musk aseguró que durante este año planean incrementar su crecimiento en tiendas y centros de servicio a más del 75% comparado con 2013, aunque sin precisar las directrices de su planeación. También indicó que busca entrar con sus automóviles eléctricos a Reino Unido, Hong Kong y Japón este verano, además que ve en China un potencial cliente dentro de pocos años.
Tesla
A pesar de las intensas tareas para vender sus automóviles de forma directa, Tesla ha ganado terreno y sigue en planes concretos para aumentar la lista de estados en Estados Unidos donde pueda hacerlo. Por su parte la Casa Blanca informaba hace muy poco que las condiciones para las ventas directas estaban regidas por las leyes de cada estado, mostrando así que su prioridad es proteger a las compañías automotrices tradicionales.
Tesla en junio pasado liberó sus patentes para otros fabricantes de vehículos
También durante este segundo trimestre, Tesla sorprendió con grandes noticias como la creación de su Gigafactory con la que pretende producir coches y baterías en cantidades antes no vistas. La fábrica estará lista para 2017 y su alcance de producción se sabrá por allá de 2020.
Otra noticia que desencadenaría una ola de reacciones y opiniones fue cuando Tesla anunció en junio pasado que liberaría sus patentes para otros fabricantes de vehículos y que no tomaría acciones legales para quienes quieran usar la tecnología Tesla para automóviles eléctricos.

Por último, la proyección de su nuevo modelo no deja de ser algo a traer en este cierre del Q2. Y es que el Model III proyectado para 2017 con un precio que rondará en los 30 mil dólares (la mitad del precio base del Model S), abre las puertas a competir directamente con otras marcas. Así pues, este segundo cuarto del año arroja buenos resultados para Elon Musk y su equipo.


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Segundo objetivo, más estaciones de carga

La red de estaciones de carga es la más grande del planeta, llevan ventaja al haber comenzando tan pronto con la obra. También es la que más rápido crece, con 156 estaciones, queriendo cumplir con el compromiso de cubrir todo Estados Unidos a finales de 2015.

En los siguientes mapas que comparten los chicos de Verge, podéis contemplar los planes de expansión en China - sin necesidad de iniciativas particulares -, Europa o Estados Unidos:




jueves, 24 de julio de 2014

Así son los próximos 60 años del coche sin conductor

Google-driverless-car
Los coches sin conductor son una realidad pequeña que crecerá en los próximos años. En especial veremos grandes avances en los próximos 15 años donde se presentarán las grandes novedades.
La ciencia ficción nos ha creado unas altas expectativas a la hora de esperar avances con respecto a los medios de transporte. Nos prometieron coches voladores y anfibios, poder viajar a la luna como quien va a Gandía o cruzar el país con una gota de agua. Nada más lejos. A día de hoy seguimos exprimiendo un modelo ya caduco.
Sin embargo hay un aspecto de los coches del futuro que puede tener sus líneas más marcadas y que, de hecho, su camino se vislumbra bastante plausible. Los coches autónomos serán una realidad a medio plazo, de hecho lo son ahora, pero en los años que vienen serán de total aceptación y amplia popularidad. Pero, ¿de cuánto tiempo estamos hablando?
Google estaría interesada en comercializar su coche a través de terceros
Según el gráfico que acompaña esta entrada, los chicos de Mojo Motor han tenido a bien recopilar información de varias fuentes para establecer un "roadmap" (nunca mejor dicho) en el cual se predicen los años en los cuales podremos ver ciertos hitos para los automóviles que se conducen solos. En primer lugar se establecen 5 niveles de autonomía desde la 0 que representa el control total del conductor hasta la 5 en la que el coche tiene la total autonomía.
2014: sale el Hyundai Genesis con ASCC, AEBI y LKAS
2014: Mercedes Benz saca el S-500 con Intelligent Drive
2015: los Cadillac estará equipados con "Super Cruise"
2015: el 5% en las carreteras pertenecerán al nivel 2, según Strategy Analytics
2016: el Tesla Model S será autónomo en un 90%
2017: California será el primer estado en permitir los coches autónomos, según Gray Scott de Techno-Futirist
2018: Google venderá su coche autónomo
2018: sale el Audi A8 con tecnología "Auto-Drive"
2020: BMW, Volvo y Nissan tienen líneas de coches sin conductor
2020: el 9% en las carreteras pertenecerán al nivel 2, según Strategy Analytics
2025: Ford empezará a vender coches sin conductor, según el Vicepresidente de la compañía Raj Nair
2026: el 100% de los coches que se vendan serán autónomos, según Adam Jones de Morgan Stanley
2030: los coches sin conductor serán una industria de 87 mil millones de dólares, según Lux Research
2030: el 25% del tráfico será de vehículos autónomos
2030: tan sólo se venderán coches sin conductor
2035: el 75% de los coches que se compren serán autónomos
2040: el 75% del tráfico será de coches sin conductor, según el Institute of Electrical and Electronics Engineers
2040: el 50% del tráfico será de automóviles autónomos, según Fehr & Peers
2060: el 75% del tráfico será de automóviles autónomos, según Fehr & Peers
2064: los automóviles autónomos estarán disponibles a nivel mundial, según el dr. Jens Desens de Daimler
2070: el 95% del tráfico será de automóviles autónomos, según Fehr & Peers

En los próximos 5 años llegaremos al nivel 2 en el cual los coches integrarán sistemas de detección y respuesta automática y el conductor podrá a tomar el control. En 2018 Google venderá su coche sin conductor y en 2020, grandes marcas como BMW, Volvo y Nissan harán lo mismo. Sin embargo, que estén a la venta no quiere decir que sean populares, ni quiere decir que todo el párking automovilístico sea automático, para nada. Simplemente quiere decir que existirá la posibilidad de adquirir un automóvil que no precise de nuestra atención para ir de un lugar a otro.
Se espera que en 50 años los coches sin conductor representen el 90% de los automóviles
Lo más interesante, de todos modos, llega dentro de 16 años, en el 2030. En ese año, que si lo pensamos bien no queda tanto para estar allí, se prevé que el 25% del tráfico sea de coches sin conductor y que la industria tenga un peso de 87 mil millones de dólares. Son cifras a tener muy en cuenta ya que, además, se estima que en EE.UU a partir de ese año tan sólo se puedan comprar coches autónomos. Diez años más tarde entre el 50% y el 75% de los coches que circulen por las carreteras americanas serán autónomos.
A día de hoy nadie puede predecir qué ocurrirá dentro de, ni tan siquiera, 5 años. La tecnología avanza a pasos agigantados y se crearán escenarios impensables a día de hoy. Si los coches autónomos son capaces de evitar accidentes, ¿qué sentido tienen ese tipo de cláusulas en los seguros? ¿La industria apostará por sistemas de transporte masivos o individuales? ¿Dejaremos de aprender a conducir? Por poner tres ejemplos.
Sea como fuere los años que nos esperan van a ser interesantísimos. Diez años atrás los avances que se manejaban iban encaminados a mejorar prestaciones, potencia y seguridad en un automóvil. Ahora se apunta a la eficiencia y la ecología y se vislumbra la autonomía. Dentro de unos años igual las marcas dejan de existir y viajamos en cubos que nos lleven de un lado a otro de la ciudad, al más puro estilo de la película Inteligencia Artificial de Steven Spielberg.



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